Comunicaciones Vitales, los medios de difusión y la acción humanitaria

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El objetivo es analizar el nuevo contexto en el que se enmarca la discusión sobre el papel que desempeñan los medios de comunicación en el ámbito de la acción humanitaria. Lejos de intentar desarrollar un análisis profundo sobre las características, desafíos y oportunidades presentes en la relación entre medios y actores humanitarios, buscaré describir los nuevos elementos que deben tomarse en consideración a la hora de contextualizar la discusión y esbozar algunas ideas sobre cómo el manejo eficiente de información puede contribuir a la labor humanitaria.

Especialmente, en un momento en el que, por un lado la industria de la “información” se transforma y diversifica de un modo vertiginoso a través de las nuevas tecnologí- as, formatos y contenidos, y por otro, el sistema humanitario se encuentra en un proceso de revi- sión profundo, no solo a través de la “reforma humanitaria” impulsada por la ONU y sus socios, sino también con actores no tradicionales que des- arrollan tareas de respuesta, nuevos criterios para el financiamiento, revisión de disparadores de res- puesta, evaluación del impacto de la ayuda y espe- cialmente nuevos desafíos que se plantean en la coordinación sobre el terreno, ligados a las cuestiones de seguridad, acceso y politización de la ayuda humanitaria.

Ya no se trata de explicar la carencia de conte- nido humanitario en los medios masivos de comu- nicación, sino de identificar mecanismos por medio de los cuales el “manejo” efectivo de la información puede contribuir a una asistencia humanitaria más sólida y eficiente. No es suficien- te con obtener que los medios cubran de un modo sensacionalista y a corto plazo algunas de las cri- sis que afectan al mundo movilizando temporánea- mente la solidaridad de la comunidad internacional.

Por otra parte, la televisión por cable y satélite, la difusión radial y de periódicos por Internet ofre- cen nuevos caminos para la difusión de informa- ción humanitaria. Ya no es preciso pensar en “los medios” como un conglomerado uniforme de herramientas de comunicación, sino que es nece- sario determinar las distintas tipologías. “Internet ha provocado la disolución de las fronteras que separaban a los medios en función de su soporte y de los formatos de información.

Los medios virtuales o sólo digitales, así como las versiones electrónicas de los medios convencionales constituyen nuevas realidades mediáticas que ya no se expli- can mediante el recurso a los viejos paradigmas matemáticos o ideológicos de la comunicación. Hoy, un periódico, una radio o una televisión en la red llegan a parecerse tanto entre sí que comienza a resultar anacrónico seguirles llamando por su viejo nombre. Por otra parte, las nuevas generacio- nes de internautas se familiarizarán antes con las versiones digitales que con las analógicas: para ellos la CNN será ante todo un sitio web, y el canal de noticias (si llegan a conocerlo) una pálida som- bra de aquel”.